EM

Manual de supervivencia para tiempos difíciles

In politica on November 2, 2010 at 1:27 pm

Por:  Celeste Benítez

“Créanme: el secreto para cosechar el máximo provecho y el máximo gozo de la vida es ¡vivir peligrosamente!” Federico Nietzsche, “La Gaya Ciencia”.

Nadie en Puerto Rico puede negar que hoy vivimos tiempos difíciles.  Nuestra economía está totalmente estancada, incapaz de crear nuevos puestos de empleo para una creciente población de desempleados.  No vemos luz al final del túnel, y la crisis moral y social que padecemos es, si cabe, todavía peor.

En la pasada campaña eleccionaria, el candidato a gobernador Luis Fortuño le ofreció al País el sol, la luna y las estrellas.  Con aquellas deslumbrantes promesas –que pronto probaron ser cínicas mentiras– Fortuño obtuvo el control absoluto de la Asamblea Legislativa, la Comisaría Residente y 48 de nuestras 78 alcaldías.  Dos años después, su Administración ha probado ser totalmente incapaz de hacer crecer nuestra economía y de ofrecerle un gobierno competente, justiciero y honesto al pueblo que lo eligió.

Botones de muestra: el gato persa instalado en la Secretaría de la Gobernación ronronea contento, creído de que podrá convencer a los electores de aquí al 2012 de que tenemos el mejor de todos los gobiernos posibles, gracias a publicidad PNP pagada con fondos públicos; el Superintendente de la Policía ha resultado ser un clon de aquel paranoide Comisario Dreyfus, el hazmerreír de las películas “La Pantera Rosada”; el Secretario de Educación es el tercero de una serie ininterrumpida de desastres en el Departamento, abrumado por el peso de una agencia que no entiende y que, por ende, no es capaz de dirigir.

Y de la Universidad de Puerto Rico es mejor ni hablar, con un Presidente impresentable y una Junta de Síndicos convertida en un torpe comité de barrio del Partido Nuevo Progresista, al igual que el Tribunal Supremo…

Y lo más peligroso todavía es que lo peor está por venir.  El lunes de la semana pasada, Fortuño utilizó el mensaje a la Asamblea Legislativa sobre una “reforma contributiva”, para lanzar con todos los hierros su candidatura a la reelección en el 2012.

Allí estaban sus legisladores y jefes de agencia, vociferando “¡Cuatro años más!” y aplaudiendo hasta rabiar; allí el ejército de empleados públicos, con camisetas que identificaban la agencia donde trabajan; afuera, el alboroto de las turbas llevadas al Capitolio para montar el mítin politiquero post-mensaje.  Ese lamentable espectáculo nos retrotraía a los peores tiempos de los jolgorios que le montaba el corrupto ex alcalde de Toa Alta Ángel “Buzo” Rodríguez a su “Don Corleone”, el ex gobernador Pedro Rosselló, en sus Mensajes al País.

Y todo eso vino y seguirá estando acompañado por una orgía de publicidad, pagada con fondos públicos, para realzar las imágenes de Fortuño y de su gobierno.  La intención es revalidar en las próximas elecciones, pagada esa multimillonaria campaña partidista con el dinero de nosotros los contribuyentes.

¿Qué podemos hacer los ciudadanos de a pie para combatir tantos abusos en estos momentos de crisis?

1.  Prohibido olvidar.  En la campaña electoral de 1940, al criticar los atropellos del gobierno de la Coalición republicano-socialista, Luis Muñoz Marín les decía a sus compatriotas, “¡Apúntenlo en la tablita!”.  “La tablita” se refería a los tabiques de las precarias viviendas donde entonces vivía la mayor parte de los puertorriqueños.  Las paredes de la casucha o del bohío se convertían así en un recordatorio vivo de las infamias de la Coalición.

El propósito que persigue la propaganda gubernamental pagada con fondos públicos es adormecer las conciencias de nuestra gente, para que olviden los desmanes del gobierno despótico del PNP.  Así, para vergüenza nuestra, bautizan con bombos y platillos el Centro de Convenciones con el nombre de Pedro Rosselló, quien presidió el gobierno más corrupto de toda la historia de Puerto Rico.

Por eso, está prohibido olvidar. Usen sus “iPhones” y “Blackberries” de “tablitas” para apuntar todas las cuentas que habremos de cobrarle al gobierno de Fortuño y el PNP en las elecciones del 2012.

2. “¡Sin miedo!” tiene que ser la consigna de la oposición a Fortuño & Cía.

La prepotencia gubernamental; la zafiería y los insultos verbales a que son adictos el presidente del Senado Tomás Rivera Schatz y Jorge Santini, alcalde de San Juan; el uso abusivo de la macana, el gas pimienta, los gases lacrimógenos y el mollero de la Guardia de Choque bajo el superintendente Figueroa Sancha son maneras de intimidar a los disidentes.  El miedo es siempre el arma favorita de la tiranía.

Por eso tenemos que derrotar al miedo y a quienes lo utiizan para aferrarse al poder.  También tenemos que recordar el “Insularismo” de Antonio S. Pedreira, donde el autor repetidamente nos exhorta a vencer nuestro aislamiento y la pasividad colectiva, productos de siglos de coloniaje.

“Todavía rige”, decía, “aquella frase explicativa que en el 1644 escribió Damián López de Haro, obispo de Puerto Rico: ‘aquí estamos tan sitiados de enemigos que no se atreven (los puertorriqueños) a salir a pescar en un barco, porque luego los coge el holandés’.  El pirata que nos mantuvo a raya (…) no siempre ha sido de nacionalidad holandesa.  Lo cierto es que no hemos dicho nuestra palabra por temor a que nos coja el holandés. (…)

Romper las murallas de este aislamiento (…) es el deber de la juventud puertorriqueña.  Para que el mundo nos conozca y nos potencie hay que (salir) a pescar, aunque nos coja el holandés.  ¡Puede que alguien regrese un día con las redes llenas!”

3.  Prohibido callar.  Todos –y muy especialmente los líderes políticos– tenemos que levantar nuestras voces para denunciar con energía los abusos y las injusticias del régimen.

4.  Hablar claro y sin cantinfladas.  Ahora más que nunca hay que llamarle al pan, pan y al vino, vino.

5.  Prohibido querer estar bien con Dios y con el diablo.  ¡Fuera las aguas tibias y las posturas acomodaticias y cobardes!

En estos tiempos difíciles, tenemos que vivir heroica y peligrosamente, como decía Nietzsche.  Sólo así alcanzaremos la plenitud.                                        2 de noviembre de 2010

%d bloggers like this: